Píldoras Anti-Masonería

El blog CLAVIJO defiende los valores

de la Iglesia Católica y de España

amenazados por el proyecto masónico-luciferino

"Nuevo Orden Mundial"


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lunes, 21 de mayo de 2018

VOTO católico: ¿Se entera el Partido Popular de que se está hundiendo? ¿Vencerá el voto tradicional a PP-RAJOY, el voto útil y novedoso a Ciudadanos-RIVERA o el voto en conciencia a VOX-ABASCAL?

VOTO CATÓLICO
El PP de Rajoy ya no es el Mal Menor
Se ha sometido también al Poder Masónico
(26/6/2017)
Santiago Abascal-VOX, Mariano Rajoy-PP y Albert Rivera
¿Se entera el Partido Popular 
de que se está hundiendo?
Álex Navajas
11/05/2018
Las últimas encuestas parecen mostrar una caída libre del Partido Popular, acuciado por los casos de corrupción y cierta inoperancia. Y también reflejan el crecimiento de Ciudadanos a costa del votante popular. ¿Pero tiene claro el votante del Partido Popular a quién va a votar en las próximas elecciones?
Esto puede ser como la rana a la que cueces a fuego lento y que, cuando se da cuenta, ya es demasiado tarde para escapar de la olla. O como la orquesta que seguía tocando mientras el Titanic se hundía. O como el que trata de llenar de agua un agujero que ha hecho en la arena de la playa.
Realmente, ¿se entera el Partido Popular de que se está hundiendo en todas las encuestas y sondeos de estimación de voto? ¿Se da cuenta Mariano de que ha deslavazado el partido entre rencillas personales, corruptelas, chorizos, inoperancia, mangantes y falta de ideas y de principios?
El Partido Popular, que hace apenas unos años acaparaba la mayor cuota de poder de las últimas cuatro décadas, pierde votos a espuertas. Son ya pocos los que les votan por convicción, y muchos los que lo hacen por la tan manida y funesta teoría del voto útil y del mal menor.

A grandes rasgos, el PP se ha convertido 

en una mala copia del PSOE y, 

especialmente, de Ciudadanos, 

y ha perdido toda su esencia 

de ideología de centro-derecha
¿Qué ha ocurrido con el PP? 
A grandes rasgos, que se ha convertido en una mala copia del PSOE y, especialmente, de Ciudadanos, y ha perdido toda su esencia de ideología de centro-derecha. A regañadientes y arrastrando sus profundos complejos, la derecha española lleva años cediendo terreno y aceptando todos los postulados ideológicos de la izquierda
Desde el divorcio hasta el aborto,
 pasando por la ideología de género, 
el materialismo ateo, 
la falta de libertad de los padres para elegir 
el tipo de educación para sus hijos, 
la manipulación de la verdad histórica, 
la ausencia de autoridad en todos los ámbitos, 
la apuesta por lo público y la marginación de lo privado, 
el adoctrinamiento LGTBi en las aulas y demás.
El votante habitual del PP, que sí es de centro derecha, con valores y principios cristianos (no olvidemos que la inmensa mayoría de españoles se siguen sintiendo católicos, aunque muchos no practiquen), emprendedor, defensor de la iniciativa privada, de la unidad de España, de la escuela concertada y de la pública sin adoctrinamiento marxista, de que haya un control en la inmigración –como lo hay en todos los ámbitos de la vida-, se encuentra “huérfano” al ver que el partido que en teoría le representa, vira cada vez más hacia los postulados propios de la izquierda.
Y el votante habitual del PP, que no es tonto –aunque sí muy conservador a la hora de cambiar de partido- se plantea de forma cada vez más acuciante a quién diantres votar en las siguientes elecciones.

Ciudadanos defiende la unidad de España 

c pero hace aguas en todos los temas sociales,

porque sus postulados son claramente 

de izquierdas y progresistas

Algunos han descubierto con la fe del converso a Ciudadanos, que viene a ser un híbrido entre PP y PSOE y que desde luego no casa con el perfil de votante de centro derecha que acabamos de definir. Pero a algunos se mueven aún por la pésima teoría del mal menor, y piensan dar su voto a los naranjas. Son, es cierto, los que defienden la unidad de España con mayor ahínco (al menos, de los cuatro partidos más votados), pero harán aguas en todos los temas sociales, porque sus postulados son claramente de izquierdas y progresistas.
Estamos en un buen momento porque, por primera vez en décadas, el votante pepero se plantea romper su compromiso de fidelidad eterna al partido de Rajoy y explorar otras alternativas. La corriente le arrastra hacia Ciudadanos (qué perniciosas son las modas en política, porque te hacen votar como lo hace la masa y pierde uno su personalidad), pero algunos otros se interesan por iniciativas como Vox, que casa mucho más con sus propios principios.

Cuando lleguen las elecciones, en estos votantes, ¿vencerá el voto tradicional al PP, el voto útil y novedoso a Ciudadanos o el voto en conciencia a Vox? Sea lo que sea, parece que asistimos a un sonoro hundimiento del PP, un partido acosado por sus propios complejos y contradicciones. 

Mayor Oreja y 2 millones de europeos luchan
por evitar la destrucción de EMBRIONES Humanos



La Ideología de Género es un cimiento 
del Nuevo Orden Mundial anticristiano

domingo, 20 de mayo de 2018

Hoy PENTECOSTÉS: Festividad cristiana a los 50 días de la Pascua de RESURRECCIÓN, que conmemora la venida del ESPÍRITU SANTO sobre los apóstoles. Los dones y frutos del Espíritu Santo

Los dones del Espíritu Santo
Monseñor Munilla
2018-05-14 
PENTECOSTÉS
Festividad de la venida del ESPÍRITU SANTO
Las virtudes humanas,  Las virtudes teologales 
y Los dones y frutos del Espíritu Santo

1803 “Todo cuanto hay de verdadero, de noble, de justo, de puro, de amable, de honorable, todo cuanto sea virtud y cosa digna de elogio, todo eso tenedlo en cuenta” (Flp 4, 8).
La virtud es una disposición habitual y firme a hacer el bien. Permite a la persona no sólo realizar actos buenos, sino dar lo mejor de sí misma. Con todas sus fuerzas sensibles y espirituales, la persona virtuosa tiende hacia el bien, lo busca y lo elige a través de acciones concretas.
«El objetivo de una vida virtuosa consiste en llegar a ser semejante a Dios» (San Gregorio de Nisa, De beatitudinibus, oratio 1).

I. Las virtudes humanas
1804 Las virtudes humanas son actitudes firmes, disposiciones estables, perfecciones habituales del entendimiento y de la voluntad que regulan nuestros actos, ordenan nuestras pasiones y guían nuestra conducta según la razón y la fe. Proporcionan facilidad, dominio y gozo para llevar una vida moralmente buena. El hombre virtuoso es el que practica libremente el bien.

Las virtudes morales se adquieren mediante las fuerzas humanas. Son los frutos y los gérmenes de los actos moralmente buenos. Disponen todas las potencias del ser humano para armonizarse con el amor divino.

Distinción de las virtudes cardinales

1805 Cuatro virtudes desempeñan un papel fundamental. Por eso se las llama “cardinales”; todas las demás se agrupan en torno a ellas. Estas son la prudencia, la justicia, la fortaleza y la templanza. “¿Amas la justicia? Las virtudes son el fruto de sus esfuerzos, pues ella enseña la templanza y la prudencia, la justicia y la fortaleza” (Sb 8, 7). Bajo otros nombres, estas virtudes son alabadas en numerosos pasajes de la Escritura.

1806 La prudencia es la virtud que dispone la razón práctica a discernir en toda circunstancia nuestro verdadero bien y a elegir los medios rectos para realizarlo. “El hombre cauto medita sus pasos” (Pr 14, 15). “Sed sensatos y sobrios para daros a la oración” (1 P 4, 7). La prudencia es la “regla recta de la acción”, escribe santo Tomás (Summa theologiae, 2-2, q. 47, a. 2, sed contra), siguiendo a Aristóteles. No se confunde ni con la timidez o el temor, ni con la doblez o la disimulación. Es llamada auriga virtutum: conduce las otras virtudes indicándoles regla y medida. Es la prudencia quien guía directamente el juicio de conciencia. El hombre prudente decide y ordena su conducta según este juicio. Gracias a esta virtud aplicamos sin error los principios morales a los casos particulares y superamos las dudas sobre el bien que debemos hacer y el mal que debemos evitar.

1807 La justicia es la virtud moral que consiste en la constante y firme voluntad de dar a Dios y al prójimo lo que les es debido. La justicia para con Dios es llamada “la virtud de la religión”. Para con los hombres, la justicia dispone a respetar los derechos de cada uno y a establecer en las relaciones humanas la armonía que promueve la equidad respecto a las personas y al bien común. El hombre justo, evocado con frecuencia en las Sagradas Escrituras, se distingue por la rectitud habitual de sus pensamientos y de su conducta con el prójimo. “Siendo juez no hagas injusticia, ni por favor del pobre, ni por respeto al grande: con justicia juzgarás a tu prójimo” (Lv 19, 15). “Amos, dad a vuestros esclavos lo que es justo y equitativo, teniendo presente que también vosotros tenéis un Amo en el cielo” (Col 4, 1).

1808 La fortaleza es la virtud moral que asegura en las dificultades la firmeza y la constancia en la búsqueda del bien. Reafirma la resolución de resistir a las tentaciones y de superar los obstáculos en la vida moral. La virtud de la fortaleza hace capaz de vencer el temor, incluso a la muerte, y de hacer frente a las pruebas y a las persecuciones. Capacita para ir hasta la renuncia y el sacrificio de la propia vida por defender una causa justa. “Mi fuerza y mi cántico es el Señor” (Sal 118, 14). “En el mundo tendréis tribulación. Pero ¡ánimo!: Yo he vencido al mundo” (Jn 16, 33).

1809 La templanza es la virtud moral que modera la atracción de los placeres y procura el equilibrio en el uso de los bienes creados. Asegura el dominio de la voluntad sobre los instintos y mantiene los deseos en los límites de la honestidad. La persona moderada orienta hacia el bien sus apetitos sensibles, guarda una sana discreción y no se deja arrastrar “para seguir la pasión de su corazón” (cf Si 5,2; 37, 27-31). La templanza es a menudo alabada en el Antiguo Testamento: “No vayas detrás de tus pasiones, tus deseos refrena” (Si 18, 30). En el Nuevo Testamento es llamada “moderación” o “sobriedad”. Debemos “vivir con moderación, justicia y piedad en el siglo presente” (Tt 2, 12).

«Nada hay para el sumo bien como amar a Dios con todo el corazón, con toda el alma y con toda la mente. [...] lo cual preserva de la corrupción y de la impureza del amor, que es los propio de la templanza; lo que le hace invencible a todas las incomodidades, que es lo propio de la fortaleza; lo que le hace renunciar a todo otro vasallaje, que es lo propio de la justicia, y, finalmente, lo que le hace estar siempre en guardia para discernir las cosas y no dejarse engañar subrepticiamente por la mentira y la falacia, lo que es propio de la prudencia» (San Agustín, De moribus Ecclesiae Catholicae, 1, 25, 46).

Las virtudes y la gracia
1810 Las virtudes humanas adquiridas mediante la educación, mediante actos deliberados, y una perseverancia, mantenida siempre en el esfuerzo, son purificadas y elevadas por la gracia divina. Con la ayuda de Dios forjan el carácter y dan soltura en la práctica del bien. El hombre virtuoso es feliz al practicarlas.

1811 Para el hombre herido por el pecado no es fácil guardar el equilibrio moral. El don de la salvación por Cristo nos otorga la gracia necesaria para perseverar en la búsqueda de las virtudes. Cada cual debe pedir siempre esta gracia de luz y de fortaleza, recurrir a los sacramentos, cooperar con el Espíritu Santo, seguir sus invitaciones a amar el bien y guardarse del mal.

II. Las virtudes teologales
1812 Las virtudes humanas se arraigan en las virtudes teologales que adaptan las facultades del hombre a la participación de la naturaleza divina (cf 2 P 1, 4). Las virtudes teologales se refieren directamente a Dios. Disponen a los cristianos a vivir en relación con la Santísima Trinidad. Tienen como origen, motivo y objeto a Dios Uno y Trino.

1813 Las virtudes teologales fundan, animan y caracterizan el obrar moral del cristiano. Informan y vivifican todas las virtudes morales. Son infundidas por Dios en el alma de los fieles para hacerlos capaces de obrar como hijos suyos y merecer la vida eterna. Son la garantía de la presencia y la acción del Espíritu Santo en las facultades del ser humano. Tres son las virtudes teologales: la fe, la esperanza y la caridad (cf 1 Co 13, 13).

La fe
1814 La fe es la virtud teologal por la que creemos en Dios y en todo lo que Él nos ha dicho y revelado, y que la Santa Iglesia nos propone, porque Él es la verdad misma. Por la fe “el hombre se entrega entera y libremente a Dios” (DV 5). Por eso el creyente se esfuerza por conocer y hacer la voluntad de Dios. “El justo [...] vivirá por la fe” (Rm 1, 17). La fe viva “actúa por la caridad” (Ga 5, 6).

1815 El don de la fe permanece en el que no ha pecado contra ella (cf Concilio de Trento: DS 1545). Pero, “la fe sin obras está muerta” (St 2, 26): privada de la esperanza y de la caridad, la fe no une plenamente el fiel a Cristo ni hace de él un miembro vivo de su Cuerpo.

1816 El discípulo de Cristo no debe sólo guardar la fe y vivir de ella sino también profesarla, testimoniarla con firmeza y difundirla: “Todos [...] vivan preparados para confesar a Cristo ante los hombres y a seguirle por el camino de la cruz en medio de las persecuciones que nunca faltan a la Iglesia” (LG 42; cf DH 14). El servicio y el testimonio de la fe son requeridos para la salvación: “Todo [...] aquel que se declare por mí ante los hombres, yo también me declararé por él ante mi Padre que está en los cielos; pero a quien me niegue ante los hombres, le negaré yo también ante mi Padre que está en los cielos” (Mt 10, 32-33).

La esperanza

1817. La esperanza es la virtud teologal por la que aspiramos al Reino de los cielos y a la vida eterna como felicidad nuestra, poniendo nuestra confianza en las promesas de Cristo y apoyándonos no en nuestras fuerzas, sino en los auxilios de la gracia del Espíritu Santo. “Mantengamos firme la confesión de la esperanza, pues fiel es el autor de la promesa” (Hb10,23). “El Espíritu Santo que Él derramó sobre nosotros con largueza por medio de Jesucristo nuestro Salvador para que, justificados por su gracia, fuésemos constituidos herederos, en esperanza, de vida eterna” (Tt 3, 6-7).

1818 La virtud de la esperanza corresponde al anhelo de felicidad puesto por Dios en el corazón de todo hombre; asume las esperanzas que inspiran las actividades de los hombres; las purifica para ordenarlas al Reino de los cielos; protege del desaliento; sostiene en todo desfallecimiento; dilata el corazón en la espera de la bienaventuranza eterna. El impulso de la esperanza preserva del egoísmo y conduce a la dicha de la caridad.

1819 La esperanza cristiana recoge y perfecciona la esperanza del pueblo elegido que tiene su origen y su modelo en la esperanza de Abraham en las promesas de Dios; esperanza colmada en Isaac y purificada por la prueba del sacrificio (cf Gn 17, 4-8; 22, 1-18). “Esperando contra toda esperanza, creyó y fue hecho padre de muchas naciones” (Rm 4, 18).

1820 La esperanza cristiana se manifiesta desde el comienzo de la predicación de Jesús en la proclamación de las bienaventuranzas. Las bienaventuranzas elevan nuestra esperanza hacia el cielo como hacia la nueva tierra prometida; trazan el camino hacia ella a través de las pruebas que esperan a los discípulos de Jesús. Pero por los méritos de Jesucristo y de su pasión, Dios nos guarda en “la esperanza que no falla” (Rm 5, 5). La esperanza es “el ancla del alma”, segura y firme, que penetra... “a donde entró por nosotros como precursor Jesús” (Hb 6, 19-20). Es también un arma que nos protege en el combate de la salvación: “Revistamos la coraza de la fe y de la caridad, con el yelmo de la esperanza de salvación” (1 Ts 5, 8). Nos procura el gozo en la prueba misma: “Con la alegría de la esperanza; constantes en la tribulación” (Rm 12, 12). Se expresa y se alimenta en la oración, particularmente en la del Padre Nuestro, resumen de todo lo que la esperanza nos hace desear.

1821 Podemos, por tanto, esperar la gloria del cielo prometida por Dios a los que le aman (cf Rm 8, 28-30) y hacen su voluntad (cf Mt 7, 21). En toda circunstancia, cada uno debe esperar, con la gracia de Dios, “perseverar hasta el fin” (cf Mt 10, 22; cf Concilio de Trento: DS 1541) y obtener el gozo del cielo, como eterna recompensa de Dios por las obras buenas realizadas con la gracia de Cristo. En la esperanza, la Iglesia implora que “todos los hombres [...] se salven” (1Tm 2, 4). Espera estar en la gloria del cielo unida a Cristo, su esposo:


«Espera, espera, que no sabes cuándo vendrá el día ni la hora. Vela con cuidado, que todo se pasa con brevedad, aunque tu deseo hace lo cierto dudoso, y el tiempo breve largo. Mira que mientras más peleares, más mostrarás el amor que tienes a tu Dios y más te gozarás con tu Amado con gozo y deleite que no puede tener fin» (Santa Teresa de Jesús, Exclamaciones del alma a Dios, 15, 3)

La caridad
1822 La caridad es la virtud teologal por la cual amamos a Dios sobre todas las cosas por Él mismo y a nuestro prójimo como a nosotros mismos por amor de Dios.

1823 Jesús hace de la caridad el mandamiento nuevo (cf Jn 13, 34). Amando a los suyos “hasta el fin” (Jn 13, 1), manifiesta el amor del Padre que ha recibido. Amándose unos a otros, los discípulos imitan el amor de Jesús que reciben también en ellos. Por eso Jesús dice: “Como el Padre me amó, yo también os he amado a vosotros; permaneced en mi amor” (Jn15, 9). Y también: “Este es el mandamiento mío: que os améis unos a otros como yo os he amado” (Jn 15, 12).

1824 Fruto del Espíritu y plenitud de la ley, la caridad guarda los mandamientos de Dios y de Cristo: “Permaneced en mi amor. Si guardáis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor” (Jn 15, 9-10; cf Mt 22, 40; Rm 13, 8-10).

1825 Cristo murió por amor a nosotros cuando éramos todavía “enemigos” (Rm 5, 10). El Señor nos pide que amemos como Él hasta a nuestros enemigos (cf Mt 5, 44), que nos hagamos prójimos del más lejano (cf Lc 10, 27-37), que amemos a los niños (cf Mc 9, 37) y a los pobres como a Él mismo (cf Mt 25, 40.45).
El apóstol san Pablo ofrece una descripción incomparable de la caridad: «La caridad es paciente, es servicial; la caridad no es envidiosa, no es jactanciosa, no se engríe; es decorosa; no busca su interés; no se irrita; no toma en cuenta el mal; no se alegra de la injusticia; se alegra con la verdad. Todo lo excusa. Todo lo cree. Todo lo espera. Todo lo soporta» (1 Co 13, 4-7).

1826 Si no tengo caridad —dice también el apóstol— “nada soy...”. Y todo lo que es privilegio, servicio, virtud misma... si no tengo caridad, “nada me aprovecha” (1 Co 13, 1-4). La caridad es superior a todas las virtudes. Es la primera de las virtudes teologales: “Ahora subsisten la fe, la esperanza y la caridad, estas tres. Pero la mayor de todas ellas es la caridad” (1 Co 13,13).

1827 El ejercicio de todas las virtudes está animado e inspirado por la caridad. Esta es “el vínculo de la perfección” (Col 3, 14); es la forma de las virtudes; las articula y las ordena entre sí; es fuente y término de su práctica cristiana. La caridad asegura y purifica nuestra facultad humana de amar. La eleva a la perfección sobrenatural del amor divino.

1828 La práctica de la vida moral animada por la caridad da al cristiano la libertad espiritual de los hijos de Dios. Este no se halla ante Dios como un esclavo, en el temor servil, ni como el mercenario en busca de un jornal, sino como un hijo que responde al amor del “que nos amó primero” (1 Jn 4,19):
«O nos apartamos del mal por temor del castigo y estamos en la disposición del esclavo, o buscamos el incentivo de la recompensa y nos parecemos a mercenarios, o finalmente obedecemos por el bien mismo del amor del que manda [...] y entonces estamos en la disposición de hijos» (San Basilio Magno,Regulae fusius tractatae prol. 3).

1829 La caridad tiene por frutos el gozo, la paz y la misericordia. Exige la práctica del bien y la corrección fraterna; es benevolencia; suscita la reciprocidad; es siempre desinteresada y generosa; es amistad y comunión:
«La culminación de todas nuestras obras es el amor. Ese es el fin; para conseguirlo, corremos; hacia él corremos; una vez llegados, en él reposamos» (San Agustín, In epistulam Ioannis tractatus, 10, 4).

III. Dones y frutos del Espíritu Santo
1830 La vida moral de los cristianos está sostenida por los dones del Espíritu Santo. Estos son disposiciones permanentes que hacen al hombre dócil para seguir los impulsos del Espíritu Santo.

1831 Los siete dones del Espíritu Santo son: sabiduría, inteligencia, consejo, fortaleza, ciencia, piedad y temor de Dios. Pertenecen en plenitud a Cristo, Hijo de David (cf Is 11, 1-2). Completan y llevan a su perfección las virtudes de quienes los reciben. Hacen a los fieles dóciles para obedecer con prontitud a las inspiraciones divinas.
«Tu espíritu bueno me guíe por una tierra llana» (Sal 143,10).
«Todos los que son guiados por el Espíritu de Dios son hijos de Dios [...] Y, si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos de Cristo» (Rm 8, 14.17)

1832 Los frutos del Espíritu son perfecciones que forma en nosotros el Espíritu Santo como primicias de la gloria eterna. La tradición de la Iglesia enumera doce: “caridad, gozo, paz, paciencia, longanimidad, bondad, benignidad, mansedumbre, fidelidad, modestia, continencia, castidad” (Ga 5,22-23, vulg.).

Resumen

1833 La virtud es una disposición habitual y firme para hacer el bien.

1834 Las virtudes humanas son disposiciones estables del entendimiento y de la voluntad que regulan nuestros actos, ordenan nuestras pasiones y guían nuestra conducta según la razón y la fe. Pueden agruparse en torno a cuatro virtudes cardinales: prudencia, justicia, fortaleza y templanza.

1835 La prudencia dispone la razón práctica para discernir, en toda circunstancia, nuestro verdadero bien y elegir los medios justos para realizarlo.

1836 La justicia consiste en la constante y firme voluntad de dar a Dios y al prójimo lo que les es debido.

1837 La fortaleza asegura, en las dificultades, la firmeza y la constancia en la práctica del bien.

1838 La templanza modera la atracción hacia los placeres sensibles y procura la moderación en el uso de los bienes creados.

1839 Las virtudes morales crecen mediante la educación, mediante actos deliberados y con el esfuerzo perseverante. La gracia divina las purifica y las eleva.

1840 Las virtudes teologales disponen a los cristianos a vivir en relación con la Santísima Trinidad. Tienen como origen, motivo y objeto, a Dios conocido por la fe, esperado y amado por Él mismo.

1841 Las virtudes teologales son tres: la fe, la esperanza y la caridad (cf 1 Co 13, 13). Informan y vivifican todas las virtudes morales.

1842 Por la fe creemos en Dios y creemos todo lo que Él nos ha revelado y que la Santa Iglesia nos propone como objeto de fe.

1843 Por la esperanza deseamos y esperamos de Dios con una firme confianza la vida eterna y las gracias para merecerla.

1844 Por la caridad amamos a Dios sobre todas las cosas y a nuestro prójimo como a nosotros mismos por amor de Dios. Es el “vínculo de la perfección” (Col 3, 14) y la forma de todas las virtudes.

1845 Los siete dones del Espíritu Santo concedidos a los cristianos son: sabiduría, entendimiento, consejo, fortaleza, ciencia, piedad y temor de Dios.

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viernes, 18 de mayo de 2018

La Rebelión Secesionista en CATALUÑA y el SISTEMA Masónico Supranacional para el Nuevo Orden Mundial

1934-Francesc Maciá y Lluis Companys, masones
La Rebelión Secesionista en CATALUÑA 
y el SISTEMA Masónico Supranacional 
para el Nuevo Orden Mundial
Santiago Clavijo
18-mayo-2018
Cronología 1907-2018
1931-República y Constitución Masónica
Lluís Companys (ERC) proclama el “Estado Catalán”
1945-Nacimiento de ETA en el castillo Rothschild
1978-Constitución ambigua de inspiración masónica
para la ruptura de la Unidad de España
2003-Presidente ZP (PSOE) acepta
Estatut del parlamento de Cataluña
1981-Autogolpe masónico del 23F
para gobierno socialista
2003-Masón ZP-PSOE acepta
Estatut del parlamento de Cataluña
2004-Atentado masónico del 11M
para gobierno de ZP-PSOE
2008-Subordinación de Rajoy-PP al SISTEMA
2011-Indignados del 15M en Puerta del Sol-Madrid
PODEMOS: Instrumento del Nuevo Orden Mundial
mediante Reforma Constitución para Estado Federal
2017-Rebelión en Cataluña para la Secesión
2018-Votos de Podemos-CUP deciden President
PNV-ETA chantajea a Rajoy con el Presupuesto
Rajoy no retira la autonomía con el art.155
¿Iglesias compra chalet de lujo con crédito catalanista
avalado por capital en paraíso caribeño
 obtenido del comunismo cubano-venezolano
y de las televisiones del duopolio masónico
Sexta-Antena3-Roures y TV5-Cuatro-Berlusconi?


La beatificación de Isabel la Católica, defensora de los derechos humanos, apoyada por el cardenal Blázquez

Retrato de Isabel la Católica situado en el monasterio franciscano de Santa María La Rábida, en Huelva (España).
La beatificación de Isabel la Católica, 
defensora de los derechos humanos,
apoyada por el cardenal Blázquez 
JUAN ROBLES
13-mayo-2018
El próximo mes de octubre se realizará en la capital castellanoleonesa un simposio internacional con el título "Isabel la Católica y la evangelización de América". Todo esto pretende ser un impulso para la causa de beatificación de la reina de Castilla.
El proceso de beatificación de Isabel la Católica se encuentra estancado desde hace algún tiempo. Falsas polémicas, avivadas por cierta dosis de indigenismo, dejaron en punto muerto la posible beatificación de una mujer de profunda vida de fe y sacramental, que ayudó a la evangelización de todo un continente y que fue una adelantada a su tiempo al reconocer la humanidad de los indígenas.
Ahora monseñor Ricardo Blázquez, obispo de Valladolid, quiere reavivar el proceso y por ese motivo pretende entregar al Papa Francisco el facsímil del Testamento y Codicilo de la Reina al Papa. Además, se ha organizado para el próximo mes de octubre un simposio internacional bajo el título “Isabel la Católica y La Evangelización de América”, y que pretende contar con la presencia del laico y vicepresidente de la Pontificia Comisión para América Latina del Vaticano, Guzmán Carriquiry, un apoyo implícito de la Santa Sede al relanzamiento de la Causa de Beatificación.
En la última reunión de la Comisión diocesana para la Causa de Beatificación de Isabel la Católica, presidida por el obispo auxiliar de Valladolid, monseñor Luis Argüello, se habló de la necesidad de mantener informada a al Santa Sede de todos los pasos que se están dando en este proceso. En particular del Simposio, que pretende ser un empujón a la Causa en el Pontificado del primer Papa hispanoamericano de la historia.
En el simposio también participarán, entre otros, el arzobispo de Toledo, la rectora de la Universidad Católica de Ávila, Rosario Sáez Yuguero, el obispo auxiliar de Toledo, Ángel Fernández Collado, y el rector de la Universidad de La Plata en Argentina, Hernán Mathie 
Resultado de imagen de isabel la catolica
“Isabel de Castilla fue la primera 
en abolir la esclavitud, no Lincoln”
Jesús Ángel Rojo, historiador
29-9-2016
El periodista e historiador Jesús Ángel Rojo combate en ‘Los invencibles de América’ la Leyenda Negra narrando la grandeza de la gesta de los conquistadores españoles en América. Asegura que, mientras los griegos escribieron ‘La Odisea’, los españoles la hicimos realidad.
Santiago Clavijo
20-19-2017
"Isabel la católica: ¡Santa subito!"
P. Javier Olivera Ravasi
Buenos Aires (21/10/2017)
Conquistadora y Reina Santa
"Positio Canónica" y Leyenda Negra
Falsificación y Reconquista de la Historia
Leyenda Negra de la Inquisición española
Documental BBC y Serie Histórica TVE
Reina de Castilla y León
Proceso de Beatificación iniciado en Valladolid (1957)
Biografía e Historiografías
Javier Olivera Ravasi
Reconquista de la Historia
Javier Olivera Ravasi
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jueves, 17 de mayo de 2018

Huella de ESPAÑA en EEUU. Leyenda de CÍBOLA y Las Siete Ciudades de ORO. El virrey Antonio de Mendoza, El Franciscano Marcos de Niza, Cabeza de Vaca y Vázquez de Coronado








España estaba recién instalada en el virreinato mexicano, la Nueva España, pero al norte se extendían las inmensas llanuras desconocidas del territorio de los actuales Estados Unidos, ocupadas tan solo por tribus indias. Solo alguien las había hollado: un individuo llamado Alvar Núñez Cabeza de Vaca, que venía de ejecutar un insólito viaje: recorrer a pie, de Este a Oeste, el territorio de los actuales Estados Unidos. Además de su hazaña, traía vagas noticias, oídas a los indios, acerca de la existencia, en una región llamada Cíbola, de una ciudad bañada en oro, un imán irresistible para aquellas gentes que habían viajado a América portando una cruz y un sueño.

El virrey Antonio de Mendoza dispuso una expedición al mando de Francisco Vázquez de Coronado para explorar y colonizar aquellas tierras. Pero antes era preciso comprobar la veracidad de la leyenda de las Siete Ciudades. Y para ello comisionó a un fraile, el franciscano Marcos de Niza. Se adelantaría a la expedición colonizadora con la compañía de varios indios y del moro Estebanico, uno de los compañeros de viaje y fatigas de Cabeza de Vaca. Esteban iría por delante de Niza, y entre los dos diseñaron un código: si aquel descubría algo relevante, lo iría señalando a Niza mediante cruces plantadas en el camino, de tamaño proporcional a la categoría del descubrimiento.

Así lo hicieron. Estebanico precedía, y varias jornadas por detrás marchaba Niza. Al cabo de unos días, este empezó a toparse con cruces, de sucesivo mayor tamaño. Hasta que un día apareció en el camino una cruz de enorme tamaño, señal inequívoca de un hallazgo capital. Pero esta noticia quedó ensombrecida por otra: los indios de la comitiva de Esteban informaron que este había sido muerto por una tribu hostil. ¿Qué hacer? Al otro lado de un cerro estaba sin duda el supuesto hallazgo de Esteban. Pero la región era peligrosa y Niza dudaba entre desandar el camino y regresar con protección de tropa, o tratar de ver por sí mismo qué se ocultaba al otro lado del cerro, el sensacional descubrimiento insinuado por la última, inmensa cruz de Estebanico. Optó por lo último, pues, aunque restaba poco tiempo para el crepúsculo, si aceleraba el paso llegaría a la cima con tiempo para avistar lo que fuere. Cuando llegó a la cresta, el sol derramaba la luz de miel de la atardecida. El fraile traspuso la cumbre y el valle de Cíbola se desplegó abajo ante sus ojos. Y en el centro del mismo, un increíble pueblo de casas con las fachadas doradas. Era, sin duda, una de las siete ciudades de la leyenda y su riqueza era elocuente: se trataba de una ciudad de oro.




miércoles, 16 de mayo de 2018

El RACISMO no ha aparecido ahora en el nacionalismo catalán, sino que viene desde Prat de la Riva y su discípulo Sabino Arana, padre del nacionalismo vasco

Puigdemont, President Fanàtic
rinde pleitesía a Pujol, Molt Evasor 
en el centenario del Odiador Prat de la Riba
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El bicho racista en la fruta de CATALUÑA
Cristina Losada
15-5-2018
Quim Torra  de  Ómnium Cultural Separatista
Presidente designado por Puigdemont

Lo de Quim Torra, lo de sus artículos y tuits rezumantes, no puede coger a nadie por sorpresa. Será sorpresa para quienes, desde lejos o desde cerca, creyeran en el tópico elaborado por el nacionalismo catalán de nuestro tiempo. En eso de que, vale, quizás el nacionalismo vasco ee etnicista –ahí está el esqueleto de Sabino Arana, nunca retirado, para confirmarlo–, pero el catalán, hombre, ¡por Dios!, ése era un nacionalismo cívico, un nacionalismo civilizado, un nacionalismo transversal y acogedor, dedicado, eso sí, a lo de la pela. Era el tópico amable encerrado en el lema de que es catalán "el que vive y trabaja en Cataluña". Al que añadían por lo bajini: "Y que quiere serlo".

Pero no. El bicho racista no acaba de aparecer ahora en la fruta melosa del nacionalismo catalán. No es un extraño corruptor de la carne cívica de esa fruta intachable. Siempre ha estado ahí. La singularidad del recién elegido presidente de la Generalitat es que, entregado al frente cultural, espoleado por la necesidad agitativa, llevado por la sensación de seguridad propia de los ambientes cerrados o por lo que fuera, que no vamos a hacerle el psicoanálisis, el hombre se soltó y puso negro sobre blanco, sin complejos, aquello que otros decían sólo cuando se descontrolaban.

El bicho viene con la fruta. Desde el principio. No hay más que leer a los precursores, a los padres doctrinales del nacionalismo catalán. Es habitual remitirse al contexto histórico para quitarle hierro a su basamento racista, pero si se ponen hoy sus ideas esenciales –y esencialistas– al lado del proyecto del nacionalismo catalán de nuestra época lo difícil es no ver correspondencias.

"Así pues, no podemos ser mandados por los que nos son inferiores. De ahí la potencia del catalanismo. Así, somos catalanistas y no regionalistas, porque el regionalismo supone iguales derechos y por tanto iguales energías y organización en todas las regiones, y eso es falso", decía Pompeu Gener en un artículo de 1905, en el que contaba cómo la pandilla de jóvenes que rodeaba a Almirall había abandonado el federalismo y los principios igualitarios en favor del catalanismo.

Antes, en 1887, en sus Heregias, sentenciaba: "España mira hacia abajo. Lo que aquí priva son las degeneraciones de esos elementos inferiores importados del Asia y del África". Y en la versión ampliada del libro, de 1903: "Conocemos [los catalanes] que somos Arios europeos y que como hombres valemos más en el camino del Superhombre".

Aquella degeneración de elementos inferiores, que enlazaría con algunos tuits de Torra sobre los españoles ("Lo que sorprende es el tono, la mala educación, la pijería española, sensación de inmundicia. Horrible"), la vio como un peligro inminente Hermenegild Puig i Sais, en 1915: "Desde el punto de vista social nuestra situación es peligrosa por cuanto la invasión [de inmigrantes] producida por el desequilibrio económico y demográfico ha de producir necesariamente efectos étnicos, una degeneración de nuestra raza que nosotros debemos empeñarnos en conservar pura y hasta hemos de sublimar sus cualidades características". La recomendación: "Conviene pues que procuremos aumentar el número de catalanes de pura raza para luchar en todos los terrenos".

En 1917 escribe Rovira i Virgili sobre aquella invasión: "Pero cuando la inmigración es copiosa se produce un fenómeno de gran importancia social y política desde el punto de vista nacional. La nacionalidad es invadida por infiltración, por así decir". Y advierte que los "elementos" foráneos podían ser "digeridos y asimilados", aunque puede también "que no se asimilen, no se diluyen, no se disuelven". ¿Qué hacer, entonces? "La nacionalidad así invadida por infiltración, ¿qué actitud debe adoptar? ¿Ha de combatir aquella inmigración? ¿Ha de tolerarla?" No lo tiene claro.

En esos miedos a desaparecer, a degenerar, a perder pureza racial y nacional, ¿no vemos la misma inquietud por los efectos de la llegada de españoles de fuera que está en la base de las obsesiones del nacionalismo catalán actual? Unas veces hablan de asimilación y otras, de integración. Es el tema digestivo que decía Rovira. Es de lo que está hablando Torra cuando clama contra "las bestias" que "viven en un país del que lo desconocen todo: su cultura, sus tradiciones, su historia" y "se pasean impermeables a cualquier evento que represente el hecho catalán".

"Pues te diré que aquel que no es catalanista no es plena, verdaderamente catalán", ponía Rovira i Virgili en su Diàleg dels catalans, de 1913. ¿No es precisamente eso –ser catalanista, ser nacionalista– el peaje que sigue exigiendo el nacionalismo para considerar que un ciudadano es catalán o se ha integrado adecuadamente en Cataluña? Es exactamente lo que sigue exigiendo. El elemento capital de ese peaje es la lengua. Ahora como entonces. Escribía Prat de la Riba en 1916: "La Nacionalidad es un principio espiritual (...) Y ese espíritu no existiría (...) si la unidad de la lengua (y esto es lo fundamental) no hubiese vaciado en un molde único el pensamiento colectivo".

El germen del proyecto de normalización lingüística de Cataluña está ahí. Está ahí lo que lleva a Torra a escribir contra "la normalidad" de que se hable español en tierras catalanas y a decir: "Cuando se decide no hablar en catalán se está decidiendo dar la espalda a Cataluña". Algo similar sucede cuando se lee esto de Rovira i Virgili en 1917: "Cada escuela oficial en lengua ajena es una fortaleza enemiga en territorio propio". Esta frase, ¿no da perfecta cuenta de la belicosidad con que el nacionalismo se opone al bilingüismo en la enseñanza? Ya le resulta difícil de aceptar que en la calle se hable español, como veíamos en Torra, pero que se use en la escuela, eso nunca jamás, de ninguna manera. Sería una fortaleza enemiga. Es un casus belli.

Durante un tiempo los nacionalistas catalanes mantuvieron el bicho fuera del discurso. Al menos, fuera de los focos. Un nacionalismo apoyado en lo cultural, valía; uno con huella racial no era presentable. Pujol fue hábil. Prefirió la metáfora a la diáfana y peligrosa claridad de sus predecesores. Hasta que la propia historia e histeria del procés han inducido al bicho a salir de nuevo a orearse. Pero esté oculto o visible, sin ese bicho no hay quien entienda esa fruta.

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martes, 15 de mayo de 2018

Pasado y Presente de la MASONERÍA + Nuevo Orden Mundial y Masonería + La Masonería judía de Wall Street creó el Comunismo + IDEOLOGÍA de GÉNERO vs FAMILIA + IGLESIA y MASONERÍA

Seminario CEU-Universitas Senioribus 
Prof. Dr. Alberto Bárcena 
1. Historia
2. Organización y política
3. Iglesia Católica
4. Nuevo Orden Mundial
5. Gnosis y Nueva Era
6. Zapatero ante Obama
Alberto Bárcena
Doctor en HISTORIA
creó el Comunismo
Alberto Bárcena
Doctor en HISTORIA
Lutero, el relativismo, el comunismo y la actual ideología de género, todo tiene la misma raÍz. Es muy conveniente conocer quién está detrás de la gobernanza mundial. De que a toda costa ganara las pasadas elecciones americanas Hillary Clinton, para acabar de instaurar el aborto libre. 
Que está detrás del pensamiento único que engloba a todo occidente, con mucha presencia en las instituciones mundiales como la ONU, UNICEF, etc. El odio ininterrumpido a la Iglesia Católica, las pasadas persecuciones religiosas, etc. 
En definitiva, la gobernanza mundial está en manos de la Masonería y diversas organizaciones pantalla como el club Bilderberg, o la trilateral. Todos organizados para imponer su ideología de género, y como sea, acabar con la autoridad de la Iglesia católica.
Alberto Bárcena
Doctor en HISTORIA
A imitación de la SAGRADA FAMILIA tenemos que construir nuestras patrias, nuestras familias, nuestras casas: MARÍA, modelo de madre, SAN JOSÉ, modelo de padre, y JESÚS, modelo de hijo Preguntémonos: ¿Qué haría María en esta situación, San José o Jesús según la recta y santa razón conforme a los Santos Evangelios y sin adulterarlos?. 
La MUJER es la pieza fundamental de la FAMILIA, la transmisora de la Fe Católica a sus hijos, la guardiana, la orante, la predicadora doméstica, la luz de la casa. Cuando la mujer se aleja de su misión, el mundo se corrompe ¿Y por qué? porque la mujer se ha corrompido y orbita fuera de su ser, de su ser de madre y transmisora eficaz de las VERDADES ETERNAS. 
Hoy los esbirros de Satanás buscan desequilibrar a la mujer buscando equipararlo con el hombre y al hombre equipararlo con la mujer, e incluso hacer al hombre mujer y a la mujer hombre. La aberración de la ideología de género estriba en que ser hombre o ser mujer no es genético, no obedece a la Voluntad de Dios, sino que es simplemente un factor cultural 
¡Esto es simplemente demencial! y la demencia o se es tratada por la ciencia psicológica o se la combate porque el error no tiene cabida en una sociedad sana porque destruye la verdadera libertad, la que Dios quiere, es decir, conformarse con su Santísima Voluntad y querer. Si construimos fuera de la Fe, del mismo querer de Dios, la casa se derrumbará, las sociedades sucumbirán en la molicie de falsas ideologías, y el hombre caerá empicado hacia su propia autodestrucción. 
¿Cómo hacer caso un grupo de ideólogos impíos y degradados como fueron los que se alistaron a la configuración de lo que se llama Escuela de Frankfurt? ¿Cómo hacer caso a un Freud y a todos sus derivados que trabajan para el mismo Satanás? ¿A qué estado de locura están llegando la sociedades actuales? Como bien señaló un santo sacerdote en su día, en un excelente libro sobre la mujer cristiana y haciendo incapié en las sociedades modernas...: ¡AQUÍ HUELE A MUERTO!.
IGLESIA y MASONERÍA
Las 2 Ciudades
Alberto Bárcena
Doctor en HISTORIA

¿DE QUÉ LADO QUIERES ESTAR?
O de Cristo o del mundo. O con Dios o con Satanás. 

¿A QUÉ CIUDAD QUIERES CONTRIBUIR A CONSTRUIR? 
O contribuir a la construcción de la CIUDAD DE DIOS buscando la santidad, o envilecerte participando en la construcción de la CIUDAD DE SATANÁS viviendo las máximas depravadas del mundo y sus pérfidos secuaces. 

Desde el Papa CLEMENTE XII con la bula IN EMINENTI (1738) hasta nuestros días, la IGLESIA CATÓLICA ha condenado en sucesivas bulas y encíclicas a la MASONERÍA como secta dañina y pestilente que combate furiosa contra LA IGLESIA CATÓLICA. 

Aunque podemos decir que esta secta aún es más antigua que la fecha oficialmente establecida de 1717, porque la formación de una agrupación sectaria oculta para DEMOLER LA CRISTIANDAD PUJANTE DESDE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO aparece ya específicamente poco después de este hecho transcendente de la ENCARNACIÓN DEL VERBO, sí es cierto que es esta fecha la constitución oficial de la misma tal y como la entendemos en su organización pero es más antigua porque los hijos de Satanás empezaron antes. 

HEMOS DE SER CONSCIENTE DE ESTA REALIDAD 
Y ASÍ LO EXPRESAN LOS SUMOS PONTÍFICES 
"DESENMASCARAR A LOS MASONES 
PARA EVITAR DAÑOS A LAS SOCIEDADES"

El cristiano ha de estar armado con la Fe y la Verdad y por lo tanto ha de conocer LOS ENEMIGOS QUE COMBATEN CONTRA LA SANTA FE Y SUS MIEMBROS sin miedo y con valentía. "Tan violento ataque de los masones exige una igual defensa de los cristianos". 

REZAR POR LA CONVERSIÓN DE LOS MASONES 
SE HACE HOY MÁS QUE IMPRESCINDIBLE 
PARA QUE VUELVAN AL REDIL PERO IMPLICA 
QUE SEAMOS VIGILANTES PARA QUE ESTOS MIEMBROS 
NO INFECTEN EL CONJUNTO CON EL HUMO DE SATANÁS.